marzo 14, 2022

5 consejos para preparar a su hijo para una consulta de psicología

Por Asia Central

Los padres se preguntan a menudo cómo preparar a su hijo para su primera visita a psicólogos infantiles. «¿Debo contarle a mi hijo la cita? ¿Qué debo decirle? ¿Y si mi hijo no quiere ir?».

Son inquietudes normales de tener, y hay formas mejores y peores de abordarlas. No es raro que los padres se sientan tan ansiosos como sus hijos por buscar ayuda, y el proceso es una magnífica oportunidad para modelar habilidades de afrontamiento y resolución de problemas saludables para nuestros hijos. A continuación se ofrecen algunos consejos para ayudar tanto a los padres como a los hijos a prepararse para una cita de salud conductual.

El momento es clave

Elija un momento tranquilo para hablar con su hijo sobre la próxima cita. Ir al psicólogo no debe ser un castigo, y dar la noticia en medio de una discusión o después de un día estresante puede generar ansiedad. En cambio, si abordamos el tema con tranquilidad y entusiasmo, podemos ayudar a asegurar a los niños que buscar ayuda es un hábito normal y saludable.

La sinceridad es la mejor política

Aunque puede ser tentador eludir el tema, es importante ser honesto con los niños sobre lo que se pretende. No hay nada más decepcionante para un niño que presentarse en la consulta del médico después de haberle dicho que iba a salir a comer. Explique el motivo de la cita como una oportunidad para «sentirse mejor» en lugar de averiguar «qué le pasa». Si quiere pasar un rato especial con su hijo después de la cita, ¡mejor! Incluso si su hijo se muestra inicialmente reticente a ir al psicólogo, crear una experiencia agradable y de apoyo en torno a las visitas psicológicas ayudará a crear asociaciones positivas que promuevan la mejora.

Nada de tiros

Aunque puede ser útil explicar el papel de los psicólogos como «médicos de los sentimientos», también hay que asegurar a los niños que no habrá inyecciones ni exámenes en estas visitas. Por ejemplo, decirle a su hijo que «este tipo de médico habla con las familias para ayudarles a resolver sus problemas y a sentirse mejor» puede ayudar a aliviar sus preocupaciones y prepararle para lo que está por venir. La primera visita al psicólogo suele implicar la recopilación de información previa, por lo que hacer saber a su hijo que no hay respuestas correctas o incorrectas puede ayudarle a prepararse para tomar un papel activo en la sesión.

Evite el juego de la culpa

Ni los padres ni los hijos deben sentirse señalados en la terapia. Los psicólogos entienden que los problemas no ocurren en el vacío, y señalar con el dedo sólo empeorará las cosas. Ayude a su hijo a evitar la vergüenza y la culpa hablando de los problemas como algo que está ocurriendo y no como una parte de lo que es. Considere la posibilidad de utilizar las propias palabras de su hijo para etiquetar el problema. A menudo me sorprende lo perspicaces que pueden ser los niños cuando les proporcionamos un entorno de apoyo que promueve la empatía y la comprensión.

Es un esfuerzo de equipo

La terapia es una colaboración entre la familia, el niño y el equipo médico, y todos deben sentirse parte importante del equipo. Recuerde que, aunque los psicólogos son expertos en emociones, comportamiento y resolución de problemas, son usted y su hijo los verdaderos expertos en sus propias vidas y en su familia. Ayude a modelar una comunicación saludable para su hijo abordando abiertamente cualquier pregunta o preocupación sobre el proceso de terapia. Los psicólogos están aquí para ayudar.